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Cuando algo no cuadra, escribes desde el copiloto y te contesta una persona del equipo. Sin salir de la plataforma y sin buscar por dónde escribirnos.
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El producto mejora seguido. Acá te contamos lo nuevo, en simple y al grano: qué cambió y qué ganas tú.
Cuando algo no cuadra, escribes desde el copiloto y te contesta una persona del equipo. Sin salir de la plataforma y sin buscar por dónde escribirnos.
El remanente de crédito fiscal se imputa al mes siguiente reajustado por el artículo 27 del DL 825, que es como el SII precarga la propuesta. Ahora el arrastre lo lleva igual, y la fila del 504 te muestra entre qué meses se reajustó y cuánto sería sin reajustar.
Si ajustaste el remanente a mano y ese monto contradice el 504 o el 077 de un F29 que ya presentaste, te avisamos. Los dos no pueden estar bien: o sobra el ajuste, o corresponde rectificar ese formulario en el SII. Sigue siendo mejor no ajustarlo a mano, pero si lo haces, ahora sabes qué estás pisando.
Con la Ley 21.719 vigente, dejamos por escrito qué hacemos con los datos que nos confías: términos y condiciones y política de privacidad, con los destinatarios reales declarados.
Nada sale a herramientas de publicidad o analítica sin tu consentimiento, y tus derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, portabilidad y bloqueo se ejercen por un canal concreto.
El aviso que evita la multa. Te llega el listado de períodos que el SII tiene sin declarar, con el monto de lo que cuesta el atraso, y cada empresa con su enlace para entrar directo.
Tú eliges por pantalla quién de tu equipo lo recibe, y como todo aviso, se puede apagar.
El módulo salió de prueba y está disponible en todas las cuentas. El mes se trabaja entero acá: cargas las horas del mes por Excel, anotas vacaciones, ausencias y licencias médicas en la asistencia de cada trabajador, y al confirmar el mes se genera el asiento de centralización.

Desde ese momento el LRE, el Previred y el desglose salen del cierre y no de un recálculo con los datos de hoy. Si estás mirando una corrida vieja que no guardó ese detalle, la pantalla te lo dice antes de que presentes nada.

El remanente, además, ancla en tu F29 declarado (códigos 077 y 504) y no solo en la propuesta del SII.
El copiloto pasó de contestar preguntas a hacer trabajo: carga la cartola en lote, crea la cuenta bancaria, mira los movimientos y concilia o suelta lo que le pidas. También puede darte las tareas de tu cartera completa, no empresa por empresa.
El principio no cambia: propone, y tú decides.
Antes de generar el Previred, te advertimos a quién dejaría fuera el archivo y por qué, con nombre y apellido, para que lo arregles antes de subirlo.

El LRE sale completo: las cinco columnas obligatorias, región y comuna, la AFP, la salud, la mutual y la CCAF de cada trabajador, y el término de contrato con sus indemnizaciones.
En Renta (F22) traemos tu formulario declarado y lo dejamos al lado de tu contabilidad. En las líneas principales te mostramos la diferencia, a modo referencial, para que sepas dónde mirar.
El cierre del ejercicio sigue siendo tuyo: te muestra qué va a contabilizar y te pide confirmación antes de escribir nada.
El finiquito dejó de ser una planilla aparte. Se calcula en la ficha del trabajador, y la corrida del mes lo toma.
Si un trabajador terminó en el mes y no le guardaste el finiquito, la corrida te avisa.


Fondos por rendir. Entregas el fondo, registras la rendición y anotas la devolución. Queda el auxiliar por persona con lo entregado, lo rendido y el saldo.
Gasto que pagó un tercero. El socio pagó la patente de su bolsillo: lo registras como deuda con esa persona, y al reembolsarle queda como egreso deducible en el Libro de Caja de las empresas 14 D.
Las dos son pestañas del Auxiliar.
Entra el PDF del banco tal como lo bajas. En la lista están BCI, Scotiabank e Itaú, y también leemos las cartolas de Santander y BICE. Cada banco tiene su propia cuenta contable, así que el movimiento sabe de dónde viene.
Y la conciliación se acuerda de lo que ya hiciste: defines una regla del tipo si la glosa dice ARRIENDO, va a esta cuenta y de ahí en adelante se aplica sola. Los traspasos entre bancos y los depósitos a plazo quedan con su tratamiento contable, no como ingreso y gasto.
Las empresas que tributan en segunda categoría ya tienen su propio espacio. Las boletas emitidas entran como ingreso y las recibidas con su retención, separadas en pestañas Emitidas y Recibidas, igual que en Compras y Ventas.
El PPM del mes (código 152) queda calculado en el F29 y la renta anual se arma con esos mismos datos. Y el libro tributario sale en el formato que les corresponde: el Libro de Ingresos y Egresos (Art. 68).
El Libro de Caja de tus empresas Pro Pyme 14 D ya está. Entras a la empresa y aparece armado para el período que tienes seleccionado.

Ahora puedes entrar a la plataforma con tu cuenta de Google. Un clic y estás dentro, sin una contraseña más que recordar.
Si ya tienes cuenta con tu correo, es la misma: el acceso de Google queda asociado a tu sesión de siempre, sin duplicar nada.
Lo conoces de memoria: una consulta del cliente, media docena de pestañas del SII abiertas, y la duda de siempre —¿esta circular sigue vigente o ya la dejaron sin efecto? Le pusimos fin.
Adentro de la plataforma tienes ahora la normativa que usas a diario: IVA (DL 825), Renta (DL 824) y Código Tributario, el Código del Trabajo y las leyes previsionales, más las circulares y resoluciones del SII y los dictámenes de la Dirección del Trabajo. Buscas como hablas —“crédito fiscal remanente”, “artículo 23”, “gratificación legal”— y aparece lo que importa con su texto, su fecha y, sobre todo, si está vigente. Cuando una circular reemplazó a otra lo ves marcado, y saltas de una a la siguiente siguiendo el hilo. Cada resultado trae el enlace a la fuente oficial: nada de andar de memoria, todo con su respaldo.
Y como el copiloto consulta esta misma base, ahora puedes preguntarle derecho —“¿puedo usar el crédito fiscal de esta factura?”, “¿cómo se calcula la gratificación?”— y te responde apoyándose en la norma y citando de dónde la sacó. Si no encuentra respaldo, te lo dice; no se lo inventa.
Está en el ícono de la balanza, arriba a la derecha.
La información de tu cartera es sensible, así que reforzamos la seguridad. Lo más delicado —como la cuenta bancaria de un trabajador— queda cifrado, de modo que ni en la base viaja en claro.
Sumamos también un registro de auditoría —quién hizo cada cosa y cuándo, parte de lo que pide la Ley 21.719 que entra en vigencia este año— y repasamos la plataforma contra las prácticas de seguridad estándar (OWASP) para cerrar puntos débiles antes de tiempo.
Al sincronizar el RCV ya no solo traemos los documentos nuevos: también revisamos si alguno de los que tenías cargados fue dado de baja o anulado en el SII.
Si pasa, la plataforma lo detecta y te avisa, para que tu contabilidad no quede arrastrando un documento que el SII ya no reconoce.
Cuando tomas una empresa nueva, su contabilidad no empieza en cero: viene con saldos y con facturas que aún están por cobrar o por pagar. Ahora puedes cargar esa apertura al inicio —los saldos de cada cuenta y las partidas abiertas— para que el balance y los auxiliares arranquen cuadrados con la realidad.
Lo puedes hacer tú o te ayudamos a dejarlo listo. Desde ahí, cada cobro o pago que registres va saldando esas partidas.
No tienes que adaptarte a un plan de cuentas ajeno. Subes el tuyo desde una planilla —la plataforma reconoce la estructura por la numeración— y queda cargado tal como lo trabajas.
Y si es el plan que usas siempre, lo marcas como tu plan por defecto: cada empresa nueva que conectes parte con él, sin volver a cargarlo.
Si olvidaste tu contraseña, ya no tienes que pedirle ayuda a nadie. Pones tu correo, te llega un enlace y defines una nueva al tiro.
Vuelves a entrar en el momento, sin esperar a que alguien de soporte te la resetee.
Sumamos centros de costo. Armas tu catálogo, asignas un centro a cada documento o proveedor, y la plataforma te entrega el gasto y el ingreso agrupados por centro.
Sirve para mostrarle al cliente en qué área, sucursal o proyecto se está yendo la plata, sin sacar la cuenta aparte.
Cambiar el plan de cuentas de una empresa que ya tiene contabilidad cargada dejó de ser un problema. Eliges el plan nuevo y los movimientos existentes se reapuntan a las cuentas que corresponden, manteniendo el balance cuadrado.
Antes de aplicar, ves cómo queda. Así migras la cartera a un plan común sin rehacer asientos a mano.
Revisar de dónde sale el saldo de una cuenta ahora es directo. En el Balance pinchas cualquier fila y su Libro Mayor se abre en un panel al costado, sin perder la tabla que estabas mirando.

Adentro del Mayor:
Con clic derecho copias un valor o abres el Mayor en otra pestaña. El último saldo del Mayor coincide con el saldo final del Balance.
Antes, un pago o un cobro entraba a la contabilidad solo al conciliar la cartola. Ahora no es la única vía: en el auxiliar, cada documento pendiente tiene su botón para registrar el cobro del cliente o el pago al proveedor.

Y cuando importes la cartola, lo que ya registraste a mano no se vuelve a contar.
La conciliación ahora te llega media hecha. Subes la cartola de una empresa y la inteligencia artificial propone con qué factura o documento calza cada movimiento:
La conciliación sigue siendo auditable: la inteligencia artificial propone y explica, el contador decide.
Pruebas la plataforma completa —F29, compras y ventas, honorarios, conciliación y estados— con tu cartera real durante 15 días, sin tarjeta. Así ves cómo te funciona con tus datos antes de decidir.
Después eliges plan según cuántas empresas lleves. Los precios de esta nota son los que regían en junio de 2026 y desde entonces cambiaron: la grilla vigente está en la página de precios. Si ya tienes una suscripción contratada, conserva la tarifa con la que la tomaste.
Subes de plan cuando lo necesitas, y el F29, el libro y los estados de cada empresa quedan donde los dejaste.
Le sumamos a la conexión con Claude la capacidad de trabajar con cada registro, no solo de responder consultas armadas:
Todo respeta los permisos de tu cuenta: Claude solo ve y toca las empresas a las que tienes acceso.
Antes tenías que asumir que una empresa estaba al día con sus declaraciones. Ahora la plataforma lo revisa directo en el SII y te muestra, mes a mes, qué F29 están presentados y cuáles te quedan por presentar.
Así, de un vistazo, sabes en qué empresas hay que ponerse al día.
Conectas la plataforma a Claude (o a otro cliente compatible) y le hablas a tu contabilidad en lenguaje natural: el IVA del mes, los clientes que más te deben, cómo viene una empresa contra el mes pasado. O le pides que registre una factura, sin abrir cinco pantallas.
Se activa en Integraciones, dentro de tu cuenta.
El F29 que arma la plataforma ahora toma el remanente del crédito fiscal directo del valor oficial del SII. El formulario del mes queda cuadrado con lo que el SII espera, listo para revisar y presentar.
Si llevas muchas empresas, ya no tienes que conectarlas una por una. Subes un archivo CSV con el RUT y la clave del SII de cada una, y la plataforma las crea y conecta todas en segundo plano. Las claves se guardan cifradas.
Después de sincronizar el RCV de una empresa, los documentos que cuadran se contabilizan solos: el balance, el diario y los estados se van llenando sin que postees uno por uno. Los que necesitan tu ojo quedan marcados para revisar.
Conectar una empresa es más rápido. Pones el RUT y la clave tributaria, y traemos sus datos directo del SII —razón social, giro, régimen, domicilio— para que solo los revises y confirmes. Se acabó tipear la ficha a mano.
Una vez conectada la empresa, su RCV se sincroniza solo: al día, cada mes, y se pone al día con el historial. Si el SII se cae, reintenta solo hasta lograrlo. No tienes que entrar a bajarlo.
Rediseñamos el módulo de banco. Subes la cartola, la plataforma reconoce la cuenta y te muestra los movimientos listos para conciliar contra la contabilidad, por monto y fecha. Menos pasos, la misma conciliación.
Las boletas de honorarios recibidas (BHE) se traen directo del SII, con la retención de segunda categoría ya calculada. Entran al F29 del mes sin que las cargues a mano.
No encontramos novedades con esa palabra. Prueba con algo más corto, como F29, sueldos o banco.