Cambiar el plan de cuentas de una empresa vacía es fácil. El problema aparece cuando ya tiene meses de contabilidad cargada: cada asiento apunta a cuentas que dejarían de existir. Para eso está la migración.
Cómo funciona
Eliges el plan de cuentas nuevo —el de otra empresa, o tu plan por defecto— y la plataforma reapunta cada movimiento existente a la cuenta que le corresponde en el plan nuevo. El balance se mantiene cuadrado: no se pierde ni se descuadra ningún asiento.
Vista previa antes de aplicar
Antes de tocar nada ves una vista previa: qué cuenta se mapea a cuál, cuántos movimientos se mueven y si queda alguna cuenta sin destino. Recién cuando lo confirmas se aplica el cambio.
Cuándo conviene
- Cuando quieres dejar toda tu cartera en un plan de cuentas común.
- Cuando heredaste una empresa con un plan desordenado y la quieres pasar al tuyo.
Si en el plan nuevo separas cuentas que antes iban juntas (por ejemplo, la salud en una cuenta aparte), conviene revisar la nómina después de migrar.